Declaración de Lupe M. Rodríguez, directora ejecutiva del Instituto Nacional de Latinas por la Justicia Reproductiva



Si bien sentimos un alivio al saber que las personas podrán seguir accediendo a la mifepristona a través de la telemedicina, sabemos que los ataques contra este tratamiento seguro, eficaz y accesible están lejos de terminar. Y, como siempre, serán nuestras comunidades las que paguen las consecuencias.

Hemos visto que batallas legales como esta generan temor, alimentan la desinformación y alejan aún más a las personas de los servicios de salud. Para muchos Latinés y miembros de comunidades inmigrantes, la preocupación por la detención, la vigilancia y la separación familiar ya les impide buscar los servicios de salud. El caos y la confusión de estos litigios sobre mifepristona no hacen sino agravar una crisis ya de por sí peligrosa.

Seamos claros: Esto no se trata de seguridad. Se trata de política y control. Y si bien las cortes pueden intentar controlar nuestras opciones, no definen nuestro futuro. A medida que el caso regresa al Tribunal de Apelaciones del Quinto Circuito para la presentación completa de alegatos y argumentos,seguiremos organizándonos y fortaleciendo nuestras comunidades Latinés, luchando por un mundo donde todas las personas, sin importar quiénes sean ni dónde vivan, puedan acceder a los servicios que necesitan con dignidad y sin miedo.

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